Cuando las cosas no salen bien
por Agro. Coral Pérez Del Río
Servicio de Extensión Agrícola
Especial para Agrotemas
Toda la experiencia y preparación del mundo no serán suficiente para ayudarnos a lidiar con situaciones imprevistas que ocurren en el momento del parto cuando las cosas no fluyen tal como lo habíamos planificado. Uno no se prepara para encontrar un útero torcido, fetos muertos o problemas de nacimiento. Los partos difíciles o distocias son las emergencias más comunes con que se encuentran los veterinarios. Muchas de estas distocias acaban con la muerte del potro, la madre o de ambos.

Hay problemas que no se pueden prevenir como las malas posiciones del potro al nacer. Estos son accidentes de la naturaleza y hay que lidiar con ellos al momento del parto. Tenemos otras situaciones que surgen y se pueden manejar con diligencia y una buena observación.
PREVENCIÓN
La jaula o establo deben ser lo suficientemente amplios, de modo que la yegua se mueva y camine cómoda. Según se acerca la fecha del parto, revise la jaula y alrededores. Remueva los objetos que puedan causar problemas o accidentes. Si es en madera, los paneles deben estar sanos. Sin orificios o huecos grandes por donde pueda rodar y salirse el potro. (Créame que los he visto). La jaula debe estar limpia y con una buena camada. Si la yegua pare en el pasto, mejor. Este se desinfecta a diario de la acción bacteriana gracias a la acción de los rayos ultravioleta. Tenga a mano el teléfono de su veterinario por si acaso. Refuerce con vacuna contra el tétano por lo menos diez días antes del parto.
SÍNTOMAS
Es importante conocer los síntomas cuando las cosas no andan bien. Si la yegua es primeriza, conocer estos síntomas será más difícil. En yeguas que ya han parido hay unos síntomas obvios cuando el momento del parto está cerca, sobre todo cuando ocurre lo que conocemos como el “encerao” de los pezones. Esto es indicativo que estamos a sólo horas del parto. Aunque hay casos de yeguas donde esto no ocurre, siempre hay unos cambios visibles en la ubre. El rabo y la vulva se relajan. Trate de halar el rabo de arriba hacia abajo diariamente. Cuando la yegua está lista para parir notará que el rabo estará completamente relajado y flácido. Los grandes músculos alrededor del rabo también se relajan y al tacto se sienten blandos.
En el mercado hay “kits” o empaques que predicen el momento del parto. Las grandes fincas de recría poseen una variedad de sofisticados aditamentos que usan para monitorear las yeguas cuando están de parto. Estos van desde alarmas que colocan a las yeguas y que se activan cuando ésta se acuesta para parir. También tienen cámaras y monitores donde observan a distancia a las yeguas. Recuerden que en estos casos estamos hablando de gran cantidad de dinero envuelto. Como la mayoría de nosotros no tiene a su alcance el dinero para este nivel de sofisticación, tenemos que estar alerta a estos síntomas y nada mejor que cada cual conozca a su ejemplar. Para muchos la espera puede ser frustrante. Sudar en exceso, patear o lo contrario; simplemente estar quietas, echadas y relajadas pueden ser algunos signos de que el parto se aproxima.
PARTO
Después que rompe fuente, el parto debe ocurrir rápidamente. Si la yegua lleva más de 30 minutos pujando y no pasa nada, llame al veterinario. Cuando el potro viene bien, o sea, en posición normal con su cabeza entre medio de sus patas anteriores no deben haber problemas y el parto debe ocurrir en estos primeros 30 minutos. Si la posición que trae no es está, llame al veterinario. Busque ayuda, seguramente será un parto difícil.
Una vez ocurra el nacimiento, no interrumpa el proceso para nada. Estos momentos son cruciales para establecer la relación madre-hijo. El cordón umbilical debe romperse cuando la yegua se levanta. Ella y sólo ella sabe cuando es el momento preciso. Antes no, pues aún hay gran intercambio sanguíneo entre madre e hijo. La naturaleza es sabia, créalo. Deje que el potro se levante solo y busque la ubre. Los lazos afectivos entre madre-hijo son más importantes ahora. No se apresure a interactuar con el potro, ya tendrá tiempo suficiente después.
Una vez se alimente, puede untar NOLVASAM al ombligo de ser necesario. Muy importante, observar que la yegua elimine la placenta. Si esto no ocurre después de 3-4 horas, llame al veterinario. Jamás intente halar la placenta. Esto se puede hacer en las vacas, pero no en las yeguas.
PROBLEMAS POST-PARTO
Si pasadas dos horas el potrito no se ha alimentado, busque ayuda. En yeguas primerizas puede suceder que por nerviosismo, dolor o cosquilleo no dejen al potro mamar. Hay que ayudarlas en el proceso, sujetándolas y acercando al potro hasta que lo acepte sin problemas. Busque ayuda experta. Algunas otras situaciones o problemas que pueden surgir y conllevan asistencia veterinaria o ayuda de expertos son:
-La yegua tiene fiebre y descargas que no son normales post-parto
-El potro aparenta estar ciego y débil
-Las patitas del potro se ven encogidas, los tendones contraídos
-El potrito no pasa el meconio (la primera excreta) en las primeras 12 horas . Una enema corrige el problema
- Al potro se le sale la leche por la nariz
-La yegua bota el calostro antes del parto, o no da leche al parir
Si la yegua “liquea” mucha leche antes de parir, es probable que haya botado el calostro y el potro no recibe los anticuerpos necesarios para protegerse contra las infecciones. Este asunto debe atenderse de inmediato.
Finalmente piense que la mayoría de las veces todo fluye de manera normal y sin complicaciones, (estas son la excepción a la regla) por lo que relájese y disfrute de ese nacimiento.
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