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Los huertos comunitarios como estrategia para revitalizar las ciudades La transformación de un Puerto Rico agrario a uno industrial y manufacturero provocó un enfoque en la planificación de nuestro país con énfasis en el desarrollo urbano. Lamentablemente este enfoque ha resultado en una expansión urbana desmedida y la utilización extrema de nuestros recursos naturales, ocasionando grandes impactos residuales en el desarrollo socio económico, el ambiente, la salud y la calidad de vida en general de nuestro país. Esto ha provocado una palpable desconexión entre el ser humano y los recursos naturales, cuyo impacto social no ha sido estudiado y cuantificado adecuadamente.
Sin embargo, en décadas recientes, países desarrollados como Estados de Unidos de América, Canadá y la Unión Europea, han reevaluado la importancia socioeconómica de la agricultura urbana y los huertos comunitarios, como un valioso elemento para revitalizar sus ciudades. Ciudades estadounidenses como Filadelfia, Nueva York, y Seattle resaltan por su liderato en este tema. En el caso de Filadelfia, en la década de los años 50, la ciudad atravesó un largo proceso de de-industrialización, de-población y de-urbanización, que dejó miles de lotes vacantes y edificios abandonados, provocando un devastador deterioro de las comunidades, escasez de empleos y miseria. En los años 70, la Asociación Hortícola de Pensilvania (PHS, por sus siglas en inglés), comenzó a promover los huertos comunitarios como una actividad de impacto social y económico importante para la revitalización de la ciudad y las comunidades marginadas. Por otra parte, el Servicio Cooperativo de Extensión de Pensilvania y otras organizaciones, han establecido programas de capacitación y adiestramiento para jóvenes y adultos, con el fin de convertirles en jardineros expertos, ayudar a establecer y mejorar los huertos comunitarios, y proveer alimentos y trabajo a residentes de bajos ingresos. Actualmente, la ciudad de Filadelfia cuenta con alrededor de 500 huertos comunitarios, aproximadamente un huerto comunitario por cada 750 unidades de vivienda. Una de las tasas más altas de los Estados Unidos. Por otra parte, en el 2000, la ciudad de Seattle adoptó un plan de 5 años con el objetivo de expandir su programa y aumentar el número de huertos comunitarios a uno (1) por cada 2,500 unidades de vivienda. Como parte de este plan, la Asamblea Legislativa estableció varias resoluciones, entre estas: 1) ordenó al Departamento de Vivienda el desarrollo de 4 huertos comunitarios al año con énfasis en lugares de mayor densidad poblacional; El compromiso de Seattle es tal, que aunque se reconoce que el incremento en población ejercerá una presión sobre el programa, el estado ha establecido los mecanismos de política pública necesarios para proteger los huertos comunitarios existentes y el desarrollo de los proyectados. Lamentablemente, en el caso de Nueva York, la falta de una política pública clara a nivel municipal mantiene vulnerables de ser vendidos a desarrolladores de viviendas y/o comercios a los más de 738 huertos comunitarios existentes en esta ciudad. Esto a pesar que el estado cuenta con un Plan de Espacios Abiertos donde se establece como prioridad el desarrollo de huertos comunitarios para la adquisición y protección de los espacios abiertos. En el 2004, la Asociación Americana de Huertos Comunitarios estimó en alrededor de 18,000 los huertos comunitarios a través de Estados Unidos y Canadá. Esta organización entiende que los huertos comunitarios pueden ser una herramienta poderosa para atender las necesidades particulares de poblaciones especiales, sirviendo como una efectiva actividad terapéutica que promueve estilos de vida saludables y una cultura de paz. Algunos ejemplos de esto podrían ser: En Puerto Rico, desde sus inicios el Servicio de Extensión Agrícola ha estado educando y promoviendo el establecimiento de huertos caseros y comunitarios a través de toda la isla. Sin embargo, el éxito de estas iniciativas va más allá del buen interés de educar y promover los mismos. Dos ingredientes son imprescindibles para el establecimiento y la continuidad de estos: El SEA mantiene su compromiso educativo y cuenta con excelentes profesionales que le pueden ayudar. Si usted desea información adicional e interesa desarrollar algún proyecto en este tema, puede comunicarse con la oficina de su municipio. Fuentes:
Beneficiosos los huertos caseros Imagínese tener la oportunidad de poder consumir alimentos que sabe de dónde y cómo fueron cultivados. Consumir nutrientes y vitaminas sin pesticidas de por medio. ¿Qué le parece un huerto casero? En muchas ocasiones el potencial de éstos ha sido subestimado por los individuos y por las políticas públicas de los países. Lo cierto es que a medida que la población aumenta y los gobiernos no dan abasto para suplir las necesidades básicas, la utilidad de esta práctica apunta a ser imprescindible. La Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mejor conocida como FAO, señala que en este año 2007 por primera vez la población mundial será principalmente urbana. Ante este panorama se recomienda, entre las muchas posibilidades, el establecimiento de huertos caseros en cada uno de los hogares. No sólo para contribuir con la siembra de espacios verdes en las ciudades sino también para mejorar la seguridad alimentaria y mitigar las deficiencias de micronutrientes en los individuos. El clima cálido de Puerto Rico, por ejemplo, permite cultivar en cualquier época del año. Por eso, ante la delicada situación económica que atraviesa la isla, los beneficios de los huertos caseros son una de las muchas alternativas para estirar el presupuesto familiar. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas del Departamento de Agricultura de Puerto Rico, se desconoce cuántas personas o familias practican la modalidad de huertos caseros o comunitarios en la isla. El Agro. Rudy Santos del Servicio de Extesión Agrícola en Gurabo (SEAG) señaló a Agrotemas que se estima que los huertos caseros podrían ahorrar entre un 35 a un 45 por ciento del presupuesto familiar. Precisamente, el SEAG se prepara para recibir a cientos de visitantes en el 9no Festival de Huerto Casero que se celebrará del 4 al 6 de mayo. Festival de Huerto Casero al rescate de la tradición... Fue Justino Caraballo quien tuvo la iniciativa de reavivar la tradición de los huertos caseros en el pueblo de Gurabo, según el Agro. Santos. De acuerdo con éste, Caraballo tenía la preocupación de que la gente ya no cultivaba, por eso se dio a la tarea de repartir hortalizas entre los lugareños. La repartición no dio mucho resultado pues la gente no le daba continuidad a los cultivos. Lejos de perder la fe, la comunidad, con la ayuda de los agrónomos del SEA de Gurabo desarrollaron el Festival de Huerto Casero, con una perspectiva práctica y educativa. “El Festival de Huerto Casero es diferente a los demás por enfatizar lo educativo; se dan talleres sobre todos los temas para que la personas tengan una buena experiencia realizando los huertos y no se desanimen cometiendo novatadas”, señaló Santos, portavoz del Festival. La organización del festival ha sido un éxito pues desde su fundación, en 1998, han asistido miles de personas. Para Santos, la misión del festival es inculcar en la comunidad la importancia de ser autosuficientes a través de los cultivos caseros. En qué consiste un huerto casero El huerto casero consiste en cultivar frutas y hortalizas en espacios reducidos. Estos espacios pueden ser los patios traseros de su hogar como también recipientes o tiestos para aquellas familias que viven en apartamentos. El tamaño del huerto está determinado por varios factores: tamaño de la familia, espacio, tiempo y equipo disponible. Se puede realizar un huerto en una extensión de 30 pies hasta 70 pies o en envases, todo dependiendo del tamaño y la necesidad de la familia. El realizarlo en un predio mayor caería en la categoría de finca. Melvin Irizarry Jusino, especialista en Hortalizas, menciona en la publicación Huerto Familiar del SEA, que entre los beneficios que se obtiene de un huerto está el suplir a la familia una buena provisión de hortalizas frescas durante todo el año; aumentar el consumo de legumbres, mejorando con ello la salud; el sabor de las legumbres frescas es mejor y éstas son buena fuente de vitaminas; si se producen excedentes se pueden vender para generar un ingreso adicional y el esfuerzo físico que se produce al cultiva el huerto casero provee una buena fuente de ejercicio. Además, cabe señalar que esta actividad contribuye economicamente con el sector agrícola del país a través de la compra de semillas, abonos y/o fertilizantes, así como productos relacionados para iniciar el proyecto casero o comunitario. Para preparar un huerto se necesita seguir los siguientes pasos: ¿Quién hace el huerto? Según el agrónomo Santos cualquier persona, de cualquier edad, puede realizar un huerto casero. Éste recalcó que “todo aquel interesado en cultivar debe dedicarle mucho tiempo al huerto si realmente desea ver buenos frutos”. También, sugirió a los principiantes cultivar hortalizas de rápido crecimiento, para así no desanimarse con la espera. En la isla existen muchos casos particulares de personas que han decidido establecer un huerto casero por diferentes razones. Por ejemplo, Calixto Frías, administrador de un gravero, quien a pesar de extraer grandes cantidades de arena del Río Grande de Loíza, estableció un huerto casero en los alrededores de su negocio. Este cultivo lo atiende junto a sus empleados para luego repartir los frutos entre todos. Frías, manifestó que su interés por la agricultura se lo debe a su madre que desde pequeño le inculcó el amor por la tierra. Y es que la continuidad de una tradición radica en las enseñanzas de las futuras generaciones. Algo que conoce muy bien Diana Ferrán, maestra de nivel elemental y propulsora de un huerto casero en el plantel rural de la Escuela Daniel Díaz en Gurabo. Ferrán buscó todo el respaldo necesario para la creación de su cultivo. El efecto de su esfuerzo fue la integración de la comunidad a este proyecto. Del mismo modo, resultó en una alternativa para enseñarle a sus estudiantes valores como: responsabilidad, respeto, compromiso y amor al trabajo duro y a la tierra. Los estudiantes son quienes atienden el huerto una vez por semana. Para información sobre el Festival de Huerto Casero llamar al 787-737-3241. *Colaboró en la historia Perla Sofía Curbelo Si tiene un huerto casero o participa de un huerto comunitario escríbanos a: |